Parto de la excusa de que si no había escrito así antes no ha sido porque en mi vida no haya sucedido cosa digna de contarse aquí. No, qué va! Al contrario. Han sido tantos los sucesos… Hablo de que el estar lejos me ha pesado en ciertos aspectos que para ser más específica consisten en dos pérdidas que está de más decir que dolorosas. Hablo de la inclusión de una italiana y un hermosillense a la dinámica social de nuestras vidas que ha sido más que importante. Hablo de una ganancia intelectual inigualable (que nunca, nunca, nunca reemplazará la pérdida de otras cosas, pero…) que dará frutos dentro de quién sabe cuántos años más. Hablo de la vida. De tertulias, discusiones, reencuentros, desencuentros, dentistas y sobrepeso.
Pero a qué iba yo? Nótese que en los años que llevo escribiendo en este blog es raro que de detalles de lo que estoy haciendo justamente en el momento en el que subo algún post. Hoy, obviamente es la excepción porque estoy ebria. Sí, así como el cien porciento de mis amigos y familiares me ha visto alguna vez porque el estado es totalmente proporcional a la confianza.
Sigo sin recordar lo que iba a poner pero creo que tiene que ver con el hecho de que… Oh! Juro juro que me acaba de llamar mi amiga Fer. La Uruguaya que tiene el cabello como Pé (mote que los españoles le han puesto a Penélope Cruz) y quería saber si andábamos por el Gótico! Pero mejor para no escribir más chorradas me paso a retirar y espero que estas tonterías que al menos llevarán buena ortografía les pongan un poco al tanto.
Me despido con un flashazo de la cámara de Eme Llanes y yo, con pelo largo.
(Ay que si seré tonta! Iba a hablar de la ciudad de mis sueños y me doy cuenta justo ahora que es tarde y veo el título de mi post... así estarán las neuronas)